Lyon y Portugal en la última película del genial Claude Chabrol
26 junio, 2009
Poster original de La chica partida en dos (2008)
Presentada en la selección oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla en 2007, esta última película del director francés Claude Chabrol nos lleva a recorrer, con una mirada diferente, dos bellísimas ciudades de Europa.
La chica partida en dos (La fille coupée en deux) presenta el clásico dilema entre la alta burguesía -pacata y ostentosa- y la intelectualidad -con sus perversiones y simulada rebeldía- de la Francia de hoy, en formato de comedia negra, con toque de suspenso y extremo dramatismo. Este viaje está guiado por el personaje de Gabrielle, una sencilla chica de clase media que pasará toda la película partida entre estos dos mundos, retratada con la acidez y honestidad típicas de Chabrol.

Benoît Magimel en La chica partida en dos (2008) en una escena en Lisboa
Es notable uno de los pasajes más bellos y dramáticos de la película, en que Gabrielle se encuentra visitando Portugal con Paul. Todas las tomas son de una impactante belleza, y las locaciones acompañan el relato, mostrando el lujo y la sofisticación de Lisboa, sus edificaciones antiguas y sus serpenteantes calles.
Nuestros personajes, Gabrielle Deneige (Ludivine Sagnier) y Paul Gadens (Benoît Magimel) te llevarán a recorrer todo el casco histórico de Lisboa en su viaje romántico, en el que puedes apreciar el legado renacentista de la ciudad perfectamente conservado. No es azaroso que esta pareja de jóvenes millonarios hayan elegido esta ciudad para su viaje, ya que, desde hace algunos años, Portugal se ha convertido en uno de los destinos preferidos entre los turistas más exigentes del mundo, por su excelente servicio de hotelería, su belleza y tranquilidad, y su oferta turística del más alto nivel.

"Maison dans la Forêt" (Ródano) de La chica partida en dos (2008)
El resto de La chica partida en dos transcurre en Lyon, en un recorrido también muy variado entre diferentes locaciones, como el centro de la ciudad, las casas de las afueras y varias escenas rurales en todo Ródano-Alpes de Francia. Esta particular zona es famosa por sus bosques y casas de fin de semana, y también pertenece al circuito del turismo más exclusivo. No cabe dudas del mensaje crítico que Claude Chabrol quiso dar con esta película, sobre los estilos de vida de las clases más acomodadas de la actualidad europea del siglo XXI.
Una película -mezcla de suspenso con comedia negra- que te dejará pensando y dos locaciones inigualables que no querrás dejar de visitar en tu próximo viaje.









